ENTRE COVADONGA Y OVIEDO

Esta mañana la visita a Covadonga nos ha gustado mucho.

En paralelo a la carretera de acceso a la Basílica de Covadonga, discurre un camino peatonal que permite disfrutar de los paisajes del valle, del bosque y de un río que se origina en la cascada que surge bajo la cueva de la Virgen de Covadonga.

Cerca de la Basílica y en medio de una enorme pared se abre una cueva en la que fue hallada la Virgen de Covadonga junto a una pequeña ermita dentro de la cueva abierta al exterior.

Allí nos hicimos muchas fotos y continuamos escaleras abajo para verla desde la parte inferior con la cascada al fondo. Bajo la cascada descubrimos la fuente de los 7 caños.

En Covadonga destaca también la estatua de Don Pelayo, el líder de los rebeldes astures y montañeses y elegido por voluntad popular. Quisimos saber un el motivo de su presencia en Covadonga y nos contaron lo siguiente:

Parece ser que tuvo lugar una decisiva batalla en el lugar que hoy conocemos como Covadonga, a los pies de la cueva.

Los astures, hombres fuertes y conocedores de la montaña bajaron en masa por las laderas atacando a los musulmanes que estaban atrapados en un valle por el cual no tenían escapatoria. Fue una batalla sangrienta en la que se aniquiló completamente al ejército árabe.
La cultura popular señala que gracias a la intercesión de la virgen, Pelayo y sus hombres pudieron vencer al ejército musulmán.

Una vez visto Covadonga, volvimos a Gijón para comer en el hotel. Por la tarde hemos visitado Oviedo.

Era la 1º vez que estábamos en esta ciudad. Pasamos toda la tarde paseando por la plaza de la Catedral, zona del Teatro Campoamor y el Parque de San Francisco.

En el parque nos atrajo mucho la presencia de la escultura de Mafalda. Aparecía sentada en un banco mirando hacia el estanque de los patos, y todos/as quisimos fotografiarnos con ella.

De la cuidad de Oviedo, no gustó mucho la arquitectura. Todos los edificios, tienen unas fachadas muy adornadas con escudos, numerosas columnas y destacan también las cúpulas de los edificios. Un claro ejemplo es el palacio de la junta general del principado de Asturias y el edificio de la seguridad ciudadana de Oviedo.

La escultura de Malfalda, no ha sido la única que llamó nuestra atención; también lo hizo la de Woody Allen, que aparecía por una de las calles peatonales cerca del Parque de San Francisco.

Parece ser que en 2002, el actor recibió el Premio Príncipe de Asturias e hizo infinidad de elogios a la ciudad. De este modo, los ovetenses decidieron incorporar su escultura a una de sus calles.

Si volviésemos a Asturias, repetiríamos la visita a esta preciosa ciudad. Si aún no la conocéis, os recomendamos su visita.

Anuncios